Breve reseña literaria
"Toda metáfora es, por tanto, una mudanza..." Las primeras páginas del libro Metáfora (2024) del filósofo español Pedro Alcalde (Barcelona, 1959) y el filósofo Merlín Alcalde, se detienen a analizar precisamente el concepto que le da título. A continuación, un original índice se dispone en un juego de símbolos (círculos, líneas...), conceptos metafóricos que los acompañan y nombres de los filósofos a los que se les atribuyen. Un total de veinticuatro metáforas ordenadas cronológicamente que además, pueden situarse visualmente en la línea del tiempo que los autores incorporan al final del libro.
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Nota: Apenas se ha encontrado información sobre Merlín Alcalde, de ahí el desequilibrio informativo en este destacado |
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Imagen bajo licencia CCO-BY-SA Por Guim #Tió en Flickr (7/02/19).Recuperada de:https://www.flickr.com/photos/milo3oneseven/40052013863/i |
En el año 399 a.C., Sócrates, de quien se tiene conocimiento por fuentes escritas por autores como Platón (427-347 a.C.) o Jenofonte, ambos discípulos, fue condenado a pena de muerte (a beber cicuta) en la democracia ateniense. En algunas fuentes, se menciona que las acusaciones se derivaban de que “corrompía a los jóvenes torciendo argumentos” y “que no creía en los dioses de la ciudad”. Se puede leer con más detalle en el reportaje de National Geographic “Cuando Sócrates fue condenado a su muerte” (por el cateddrático de Filología Griega Carlos García) o en el “Juicio y condena a muerte de Sócrates” en La Vanguardia (por Joaquín Callabed, 16/10/24).
Otras fuentes sin embargo, sugieren que dado que parte de lo que se conoce sobre el juicio en el que fue condenado proviene de escritos de sus discípulos, estos bien pudieron no ser objetivos. También se dice que se ha podido endiosar la figura del filósofo y tergiversar la de la democracia ateniense. Esto último se recoge en el artículo científico En torno al juicio de Sócrates (por Quinteros Barros, 1994). Este autor desgrana las diferentes acusaciones y recoge que la impiedad no estaba considerada como delito en Atenas. También escribe que pudo haber un trasfondo político, en el que el filósofo simpatizara con Critias, uno de los conocidos como “Treinta Tiranos” que previamente habían llevado a cabo un período de dictadura y represión. En este caso, el autor da otro punto de vista más allá del de víctima y héroe. Caben pues diversas interpretaciones y, puesto que el filósofo no dejó nada escrito, lo mejor siempre contrastar información y luego, sacar conclusiones. Aunque siempre nos quedará otra opción prudente: "solo sé que no sé nada"...